30.1.14

Día de la NO violencia, una pequeña reflexión... con final positivo



Partimos de la definición de Violentar: ejercer violencia sobre alguien para vencer su resistencia; forzarlo de cualquier manera a hacer lo que no quiere. (Velazquez, 1996)

Tipos de violencia hay muchos... física, emocional, invisible, económica, sexual, el abandono o negligencia en los cuidados de los padres hacia los hijos... en todos se establece una relación asimétrica de poder, dominador – dominado, abusador – abusado, victima - victimario. Víctima: es quien sufre daño o resulta perjudicado en cualquier acción o suceso por culpa ajena.

Una de las violencias más preocupantes es la ejercida cotidianamente dentro de la familia, ya que no sólo afecta a los adultos que viven en el contexto familiar, sino sobre todo a los niños y jóvenes. Estos pueden considerar como “normal” una conducta reprobable y reproducir ese estilo de convivencia en otros entornos y en sus propias familias cuando las formen.

Efectos o consecuencias:

Las consecuencias del hecho traumático dependen de una serie de factores, por ejemplo las condiciones psicológicas del sujeto que “es víctima del hecho violento”, cada persona dará significado el hecho traumático de manera diferente. Destacamos algunos efectos que sufre la víctima:
  •  El sentimiento de desamparo, que proviene de otro sentimiento previo, la impotencia. Velázquez, S. afirma que “el aumento de tensión y de angustia provocado por los hechos violentos incrementará la demanda de cuidados y protección que permitan salir de la situación de angustia y displacer”.
  • La vivencia de estar en peligro permanente. Como consecuencia la víctima pierde seguridad y confianza, se siente vulnerable y actúa desde esa indefensión (Este es un estado de la persona en el que se comporta pasivamente y siente que no puede hacer nada, a pesar de que existan oportunidades reales para actuar). 
    • Sentirse diferente a los demás, piensa que a los demás no les sucede y  esta creencia suscitará sentimientos de humillación, autodesprecio, desesperanza y aislamiento.

    27.1.14

    ¿Qué es la Terapia Familiar?

    La terapia familiar es una disciplina terapéutica que aborda la intervención y el tratamiento de la familia en su conjunto. Lo más importante para nosotras es que la dificultad no se encuentra en una sola persona. La dificultad forma parte de toda la familia y por ello, la solución también está en ella. 

    Nuestra forma de trabajar está inspirada en la óptica sistémica. Ésta se fundamenta en que la familia es más que la suma de sus miembros y cada uno de ellos influye de manera significativa en los otros, y viceversa. 

    De esta forma, la terapia familiar contribuye a solventar las situaciones problemáticas que impiden el bienestar en el entorno familiar. La familia trabaja unida para encontrar una solución sus propios problemas apoyados por los terapeutas, que les apoyarán y guiarán.


    En esta disciplina se trabaja también con la pareja y de forma individual, porque éstos también forman parte de la familia y no debemos tratarlos de forma aislada. 


    Pinterest: Amber Fletcher